El presente protocolo, establece acciones preventivas y de respuesta obligatorias ante las amenazas y el porte, tenencia o uso de armas (arma de fuego, arma blanca, contundentes o de fantasía), por parte de miembros de la comunidad educativa, ya sea dentro o fuera del establecimiento, priorizando la integridad física y emocional, el diálogo, y el reporte inmediato de la situación.