COLEGIO DE HUMANIDADES DESPIDIÓ A UNA NUEVA GENERACIÓN DE EGRESADOS
Al culminar un nuevo año acádemico, nuestro colegio realizó una emotiva Ceremonia de Licenciatura para los Cuartos Medios. Esta es la primera generación de alumnos que comenzaron su formación en Séptimo Básico en el año 2012, período en que se realizó la apertura del ciclo básico en el establecimiento.

Ante un gran marco de público, conformado por la comunidad educativa, autoridades comunales, religiosas y especialmente las familias de los 191 licenciados; la promoción 2017 recibió su licencia de enseñanza media con nuevos desafíos vocacionales , los cuales esperamos sean de la mano de su crecimiento humano y espiritual.

La licenciatura, que se realizó en el gimnasio municipal de la comuna, comenzó con una oración presidida por el sacerdote capellán, Padre Pablo Fernández-Martos y el mensaje del director del establecimiento, José Miguel Peña.
El director, además de homenajear a esta nueva generación de jóvenes, citó las palabras del Papa Francisco para reafirmar el importante compromiso de educar en la fe. “La educación es un acto de amor, es dar vida. Y el amor es exigente, pide encontrar los mejores recursos, para despertar la pasión y comenzar un camino con paciencia junto a los jóvenes. El educador en las escuelas católicas debe ser ante todo muy  competente, calificado, y al mismo tiempo lleno de humanidad, capaz de estar entre los jóvenes con estilo pedagógico, para promover su crecimiento humano y espiritual”.

A nombre de los egresados, el alumno de 4° D Francisco Sánchez realizó el discurso de despedida de la promoción, para luego dar paso a significativos momentos de la ceremonia. Entre ellos, los reconocimientos a los alumnos destacados académicamente y por su aporte pastoral, la entrega del pabellón patrio por parte de los salientes portaestandartes, el tradicional “pantallazo” que revive los recuerdos del curso en su paso por el colegio y por último, el más especial de todos: la despedida en la ceremonia de la luz, donde los jóvenes encienden sus velas que simbolizan la luz de Cristo que guiará sus pasos de ahora en adelante.